18 de julio - Santa Sinforosa e Hijos

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Bien puede mostrarse como ejemplo de tantas madres cristianas que han encontrado en la propia familia el campo natural donde Dios las ha querido apóstoles; allí hacen recia la fe de los suyos, entre los suyos desparraman a manos llenas -como el sembrador- las bondades evangélicas con olvido de sí mismas, y desde dentro del hogar facilitan el crecimiento del bien entre las malas yerbas del egoísmo. Sinforosa intenta hacer en su casa lo que Dios quiere y de este modo, al tiempo que realiza su vocación personal, se santifica y contribuye al bien de la sociedad y de la Iglesia. Con la luz de Dios conoce que no tenía que educarlos para que llegaran a ser "triunfadores" en la sociedad competitiva con la que habían de toparse en el tiempo futuro. Bien claro tuvo que su función de madre no había de consistir en facilitar a sus hijos todos los caprichos y gustos que apetecieran, ni siquiera procurarles como bien absoluto la salud del cuerpo. Con una sensatez digna de monumento y sin que estuviera de moda sí se ocupó en prepararlos a servir, proporcionándoles una escala de valores en la que Dios ocupara el lugar primero; acertó cuando les daba motivaciones serias para obrar y cuando les inculcaba responsabilidad para que la libertad no fuera sólo una palabra bonita sin contenido. Hicieron falta y vinieron bien las palabras; pero, cuando llegó el momento, les mostró el camino con la entrega de su vida. No hay mejor medio, ni más efectivo, en la pedagogía o didáctica. Estando en la época de persecución a los cristianos, Sinforosa fue sacrificada siendo lanzada al rio Teverone con una roca atada al cuello, por no renunciar a su fe, luego sus siete hijos fueron obligados a renunciar a su fe y estos fueron obedientes a sus enseñanzas y fueron torturados de las peores manera y al no conseguir resultados fueron asesinados con espadas y puñales, como símbolo de desprecio fueron tirados a la fosa común del lugar. Tiempo después se les permitió a los cristianos sacar sus cuerpos y darles santa sepultura, posteriormente levantaron una humilde iglesia en honor a Sinforosa.