Movimiento Juvenil Salesiano


Entre los frutos de la renovación que el Espíritu Santo ha generado a partir del Concilio Vaticano II, están los movimientos eclesiales, que “son expresiones providenciales de la nueva primavera suscitada por el Espíritu” (Juan Pablo II 31/5/98).

Entre estas nuevas expresiones de la vida eclesial, el Espíritu ha hecho brotar en la realidad salesiana el Movimiento Juvenil Salesiano.
 

 

Documento que resume la espiritualidad juvenil salesiana, las opciones fundamentales, la misión y visión del movimiento, el marco doctrinal, la organización y las líneas de acción en las dimensiones educativa cultural, evangelización catequética, experiencia asociativa y vocacional.

 

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pj-org• Delegado Inspectorial del MJS 


• Delegado Nacional de MJS:
Es el Salesiano o laico designado por el Inspector para llevar la animación Nacional del MJS.


• Asesor Espiritual Local:
Guía y acompaña los procesos formativos a nivel local.


• Consejo Nacional de MJS:
Es el equipo que coordina los procesos nacionales del MJS.
Está integrado por:
- El Delegado Nacional
- Los representantes de los consejos locales del MJS
- Como asesor el Delegado Nacional de Pastoral Juvenil


• Consejo local del MJS

 

MJS-OpcionesEstos elementos se concretizan en algunas opciones importantes:

• La opción educativa, que pone el acento en el camino de crecimiento de las personas, que lo abre a todos los jóvenes, sobre todo a los más pobres y alejados, con la voluntad de acompañarlos hasta la plenitud de la vida cristiana (la santidad). La atención de los educadores se dirige a la persona del joven más que a las estructuras de agrupación. 

• La opción asociativa–eclesial, que abre la experiencia de grupo a una realidad más amplia de comunicación, compartir y colaborar hasta transformarla en una experiencia de Iglesia.

• La opción formativa que da siempre la prioridad al proceso de crecimiento integral y permanente de las personas, al servicio de las cuales articula las diversas actividades e iniciativas.

• La opción apostólica, que compromete a los jóvenes a formarse en el servicio gratuito por los otros, compartido, profundizado y celebrado juntos.

• La opción civil, para convertirse en un instrumento de experiencia y formación social y para estar presentes con eficacia en la sociedad, en los niveles en los cuales se deciden las políticas juveniles.

Estas opciones se traducen en algunos elementos operativos que guían la vida de grupo del movimiento:
- la variedad de grupos y asociaciones según los intereses del joven, cuidando sobre todo  aquellos más adecuados a los jóvenes más pobres; sin grupos de base no se puede ser MJS;

- un camino de experiencia comunitaria en torno a la persona de Don Bosco y a los valores de  la EJS. Esta referencia a Don Bosco y a los valores de su espiritualidad son el punto de  convergencia en la fuente de inspiración que cualifica a todos los grupos y asociaciones que  hacen referencia al MJS;

- el compromiso apostólico de los jóvenes entre los mismos jóvenes; SDB; HMA y jóvenes  juntos al servicio de la Iglesia y de la sociedad;

- los animadores, que viven y hacen propia la propuesta salesiana en los grupos y las  asociaciones; y

- los encuentros y la fiesta, como momentos de comunicación, de formación y de experiencia de vida.

 

 

MJS-AnimacionAun siendo las realidades muy diversas, algunos aspectos de la animación son fundamentales:
- promover un organismo inspectorial e interinspectorial de coordinación con la participación de los jóvenes;

- proyectar una propuesta formativa ofrecida a los diversos grupos y asociaciones como punto de referencia para su plan de formación;

- considerar la formación de los animadores y educadores como la carta vencedora del Movimiento;

- crear una red de información y de vinculación entre los diversos grupos y asociaciones y  también entre ellos y los otros grupos y asociaciones en la Iglesia y en el territorio  (encuentros, hojas o revistas, iniciativas de conjunto, etc.);

- considerar los lugares salesianos como lugares de encuentro espiritual y de propuesta  cristiana; y

- considerar el delegado PJ con su equipo como promotor del conjunto del MJS.

 

Los ámbitos de interés y de compromiso del MJS
Las expresiones del MJS son múltiples y manifiestan la variada propuesta asociativa salesiana. Esta se coloca en diversos niveles y en varios tipos de grupos que describimos brevemente.

• El área de la amplia acogida: se trata de amar las cosas de las y los jóvenes y sus intereses (deportivos y recreativos, entre otros) para implicarlos en un proyecto de vida, para educarlos no como individuos, sino como comunidad, en relación, diálogo, colaboración y participación con las familias y la sociedad.

• El área de la formación humana que desarrolla la creatividad, la capacidad de proyección y competencia en la realización, la capacidad de soñar y crear y la capacidad de utilizar el lenguaje de los Medios de Comunicación.

• El área de la animación cultural, social y política que apunta con particular atención al conocimiento de la realidad del territorio, al compromiso social y político que se juega sobre algunos valores de solidaridad: el desarrollo, la paz, la justicia, la globalización, la ecología, por ejemplo.

• El área de la formación religiosa y cristiana que compromete a los grupos y a las asociaciones a cualificar el mensaje religioso y cristiano que tienen como finalidad específica y prioritaria, para acompañar a los jóvenes en su crecimiento religioso y en su itinerario de educación a la fe.

 

Las convocatorias juveniles
Los encuentros juveniles son uno de los elementos que caracterizan al MJS; son ocasiones significativas de comunicación entre los grupos y de circulación de los mensajes y de los valores de la Espiritualidad Juvenil Salesiana.

En estos años, se están multiplicando estos grandes momentos de encuentro. En el lapso de un año, diversas inspectorías viven jornadas en las cuales se intensifica el diálogo entre todos los componentes juveniles que constituyen el MJS.

El clima de fiesta es una característica de estos encuentros, pero el educador o educadora deben también cuidar los contenidos; la convocatoria en su conjunto debe resultar un verdadero anuncio y un momento fuerte de llamada y de relanzamiento de la propuesta educativo-pastoral. Por esto es necesario:

• Prever en la diversidad de los momentos y de las expresiones una cuidadosa convergencia de los contenidos, poniendo el énfasis en la calidad y significación de la propuesta educativa y evangelizadora.

• Insertar el encuentro en el amplio proceso educativo de los grupos, pensando un conveniente camino de preparación y un “después del encuentro” que lleve la esperanza a la vida de cada día.

• Cuidar la preparación y participación de un número proporcionado de animadores, especialmente jóvenes, conscientes de los objetivos propuestos.

 

MJS-EspiritualidadEl secreto del éxito de Don Bosco educador es su intensa espiritualidad, es decir, aquella energía interior que une inseparablemente en él el amor de Dios y el amor del prójimo, de modo que logra hacer una síntesis entre evangelización y educación.

La Espiritualidad Salesiana, expresión concreta de esta caridad pastoral, constituye, pues, un elemento fundamental de la acción pastoral salesiana, es su fuente de vitalidad evangélica, su principio de inspiración y de identidad, su criterio de orientación.
 

Se trata de:
• Una espiritualidad a medida de los jóvenes, especialmente de los más pobres, que sabe descubrir la acción del Espíritu en su corazón y colaborar en su desarrollo.

• Una espiritualidad de lo cotidiano, que propone la vida ordinaria como lugar de encuentro con Dios.

• Una espiritualidad pascual de la alegría en la actividad, que desarrolla una actitud positiva de esperanza en los recursos naturales y sobrenaturales de las personas y presenta la vida cristiana como un camino de felicidad.

• Una espiritualidad de amistad y relación personal con el Señor Jesús, conocido y frecuentado en la oración, en la Eucaristía y en la Palabra.

• Una espiritualidad de comunión eclesial vivida en los grupos y, sobre todo, en la comunidad educativa, que une a jóvenes y educadores en un ambiente de familia alrededor de un proyecto de educación integral de los jóvenes.

• Una espiritualidad del servicio responsable, que suscita en jóvenes y adultos un renovado compromiso apostólico para la transformación cristiana del propio ambiente hasta el compromiso vocacional.

• Una espiritualidad mariana, que confía plenamente, con sencillez y seguridad, en la ayuda materna de la Virgen. Esta espiritualidad ayuda a discernir y a afrontar los desafíos de la acción pastoral y crea unidad entre todos los que comparten la misión y colaboran en ella.
 

 

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